Reconozco, y no es ningún secreto que quiera ocultar, que el reggaetón me saca completamente de quicio. Me parece algo así como un ruido insoportable, una agresión a los oídos que no sé ni por dónde agarrar. Pero lo que pasó en la Super Bowl… eso fue literalmente de otra liga por el tremendo puñetazo en la mesa en pleno centro de Estados Unidos que dio Bad Bunny.
El portorriqueño no necesitó pancartas, consignas ni discursos políticos obvios. Se plantó allí y, simplemente por cómo se movía y lo que proyectaba, mandó a paseo cualquier protocolo. Fue una invasión caribeña en el césped de los americanos, sin pedir permiso y sin bajar la cabeza.
Trump, como era de esperar, tardó poco en soltar su bilis. Dijo que “nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo”, intentando que el español pareciera un ruido ininteligible. Y mira, por una vez le doy la razón, pero por el motivo opuesto: yo tampoco entiendo la mitad de lo que canta Bad Bunny. Entre el autotune y la jerga de Puerto Rico, me pierdo totalmente. Pero ahí está la gracia que el señor naranja no llega a ver porque no hacía falta entender las palabras.
Mientras Trump despreciaba el idioma, el resto del mundo estaba viendo cómo el poder latino ocupaba el espacio. El mensaje no estaba en la letra, sino en estar ahí, presente, jodiendo donde más les duele a los que quieren levantar muros.
A los que nos gusta Joan Báez nos cuesta aceptarlo, pero el reggaetón es el idioma de ahora. Punto. Bad Bunny lo usó para meterse en el salón de cada casa estadounidense y recordarles algo que a algunos les escuece: los latinos no son invitados, son la columna vertebral de ese continente. Y esa fue el verdadero triunfo de lo que se vivió en el intermedio del partido, el ritmo contra miedo, frente al odio de siempre, una fiesta que no pueden silenciar.
Fue una bofetada de orgullo y color contra esa idea rancia de que solo se puede hablar de libertad en inglés. El «Conejo Malo» demostró que, a veces, para que te escuchen de verdad, no hace falta que entiendan lo que dices, sino que sientan que no te vas a mover de ahí.
Foto: Creada con IA

