El inicio del ciclo lectivo 2026 en Nicaragua, marcado por la pomposidad oficialista y amplia cifras de matrícula, esconde una realidad crítica de acuerdo al exrector de la Universidad Americana, UAM y de la Universidad Nacional Autónoma de León, UNAN-León: un sistema educativo anclado en el siglo pasado y utilizado como herramienta de adoctrinamiento político. Medina advierte que la calidad educativa ha sido sacrificada en favor de la propaganda estatal.
La educación como «favor» y no como derecho
Para el catedrático, el despliegue de banderas y símbolos partidarios en las escuelas nicaragüenses durante el inicio de clases tiene un objetivo claro que es reforzar la idea de que la enseñanza es una concesión del régimen. «Todo este show que hicieron… es para mantener la línea de que recibir educación en Nicaragua es un favor de la dictadura y no un derecho fundamental de todos los nicaragüenses», sentenció el experto.
A esta carga ideológica se suma un estancamiento pedagógico. Según el exrector, los planes de estudio y las metodologías de aprendizaje están totalmente desfasados, lo que compromete el futuro de las nuevas generaciones frente a los retos del siglo XXI.
El engaño de la robótica y la inteligencia artificial
Pese a que el Ministerio de Educación (MINED) anunció con «bombo y platillo» la inclusión de materias como robótica e inteligencia artificial, Medina califica estas medidas como un engaño perverso porque se incluye de manera generalizada sin haber preparado previamente a los maestros ni contar con las condiciones de infraestructura necesarias en los más de 10 mil centros escolares del país. Medina explica que «meter más contenidos en unos planes ya sobrecargados y obsoletos es aumentar un problema que ya de por sí es muy grave», y señala que la tecnología por sí sola no garantiza calidad si no se transforma la filosofía del sistema.
El experto recuerda que Nicaragua sigue apostando por un modelo basado en la memoria, donde el éxito se mide por la capacidad del estudiante de repetir lo que dice el maestro, en lugar de fomentar el espíritu crítico y el análisis.
Control político sobre maestros y la historia
Uno de los puntos más preocupantes es la transformación de los directores escolares en comisarios políticos en lugar de guías educativos. Medina señala que los maestros con vocación y experiencia están abandonando el sistema debido a la rigidez y el control opresivo que se ejerce desde el Ejecutivo.
Asimismo, alertó sobre el riesgo de la nueva estrategia de «fortalecimiento de la historia», la cual considera un intento de tergiversar los hechos para centrar la narrativa nacional en las figuras de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Tras el cierre de instituciones de investigación clave, como las que albergaba la confiscada Universidad Centroamericana (UCA), la historia oficialista carece de rigor científico y busca condicionar la mente de los jóvenes.
Ante la falta de indicadores claros de calidad, producto de la salida de Nicaragua de los programas de evaluación de la UNESCO, el experto hizo un llamado a los padres de familia a no ser pasivos. «Los padres deben estar vigilantes de lo que está pasando en los centros educativos y tomar conciencia de que la mala educación que sus hijos están recibiendo está comprometiendo su futuro», manifestó. Entre las medidas urgentes, el especialista destacó la necesidad de reformar las facultades de educación, que calificó como un «fracaso», y retomar la participación en pruebas internacionales que permitan medir objetivamente el nivel de aprendizaje en el país.

