Desde el 13 de marzo, a muchos días de iniciar el mes de abril, la dictadura Ortega-Murillo prepara su maquinaria propagandística para ofertar sus “beneficios y bondades”, a través de medios oficialistas, pero también para arremeter contra la población que se opone a las políticas arbitrarias, usando a funcionarios públicos como escudos humanos ante las acusaciones a nivel internacional por violación a los derechos Humanos. Abril pone en pánico a Daniel Ortega y a su esposa Rosario Murillo, puesto que viene a su recuerdo la insurrección del pueblo nicaragüense en abril de 2018.
Murillo dijo en su audición del 13 de marzo pasado a medios oficialistas, que “abril de patria y corazón para seguir venciendo, porque hay patria, porque hay Nicaragua, porque hay revolución, porque hay Frente Sandinista de Liberación Nacional, porque hay pueblo revolucionario y evolucionario, porque vamos con Sandino, con Zeledón, con Carlos, con Tomás, con Daniel, porque vamos como pueblo presidente, siempre, más allá”.
En su terca misión por querer borrar la memoria del pueblo, Murillo repite continuamente el mes en que ocurrieron las protestas sociales, “abril sagrado en Nicaragua. Abril dolorosamente profanado en Nicaragua. Abril en Nicaragua y tanta sangre santa derramada por odio, por ambición. Abril consagrado al amor en Nicaragua y atacado a mansalva por filibusteros, fariseos y demonios, engendros de William Walker. Abril bendito. La patria siempre en alto, reivindicando, reivindicando los sueños. En el mes más crudo de la siembra, en palabras del héroe, poeta Leonel Rugama, en el mes más crudo de la siembra y en el fragor del combate”, continuó con su perorata.
Codictadora llama a celebraciones
Murillo ha enfatizado las actividades que realizarán las instituciones estatales y las municipalidades, dejando de lado la independencia de éstas ante la imposición dictatorial.
El Ministerio de Educación MINED, ministerio de la dictadura Ortega Murillo, quien arrecia la persecución religiosa, diseñó su plan para el mes de abril poniendo en agenda actividades que no corresponden a la educación formal, sino a la Iglesia Católica. Entre las celebraciones incluyen fiestas patronales y Semana Santa.
Por otra parte, en las alcaldías han orientado al personal administrativo a estar presentes en las actividades, de lo contrario cada trabajador es sospechoso de atentar en contra del “gobierno”. En León se realizarán actividades vinculadas al diseño, dibujos, danza, música y literatura, además de actividades de verano en municipios costeros, “desde las Casas de Cultura y Creatividad, Museos de la Revolución, Centros Culturales, Teatros Municipales y espacios abiertos como plazas y parques”.
Mientras tanto, el 1 de abril la dictadura inaugura las “intensas celebraciones” por la “permanencia de la paz”, según la copresidenta, ya que en Nicaragua durante este mes se conmemoran las “gestas heroicas”, donde se derramó sangre “por los hijos del filibustero Willian Walker”, en alusión a quienes protestaron contra su régimen desde 2018 a la fecha.
Adrián oriundo de Managua, es una de las miles de personas que salieron a las calles a protestar en Nicaragua aquel 18 y 19 de abril de 2018. También forma parte del “ejército” de nicaragüenses desilusionados, ya que han pasado siete años y la “situación sigue igual o peor”. “Yo estuve metido en eso, anduvimos en marchas, salimos corriendo desde la UCA, casi nos matan y ahora hay un sector que quiere hasta celebrar. No veo razón por ninguno de los lados, ni el gobierno y los que están en la oposición”, asegura este joven de 27 años, quien a sus 20 estaba consciente de los riesgos de protestar contra el régimen Ortega y Murillo. Sin embargo, asegura “no volver a participar en nada”.
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