Por Salomón Manzanares
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, mediante una carta enviada por correo electrónico, como ya informamos anteriormente, ha notificado a todas las personas que entraron al país a través del parole humanitario establecido por el expresidente Joe Biden en enero 2022, como una como vía legal para ingresar a USA a personas de Nicaragua, Cuba, Venezuela y Haití, y que recurrieron a la solicitud de asilo político, también han sido notificados con el mensaje de “termination of parole”.
La notificación advierte que deben salir voluntariamente del país o se enfrentarán a la detención y expulsión. El texto enviado en inglés, además del nombre de la persona, también incluye el número Alien y la cuenta en USCIS. En él refiere que «con la terminación de su libertad condicional, puede estar sujeto a un proceso de expulsión expedita de acuerdo con la sección 235 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA) o procedimientos de remoción conforme a la sección 240 de la INA, cualquiera de los cuales puede resultar en su expulsión, a menos que haya salido de Estados Unidos o haya obtenido una base legal para permanecer en el país», indica el mensaje.
Entre otras cosas también revoca el permiso de trabajo ya que está sujeto a la permanencia legal mediante un estatus y la permanencia de libertad condicional. Sin embargo, si el permiso de empleo no ha expirado, será terminada desde el próximo 24 de abril, salvo que el beneficiario presente evidencias de que continúa bajo parole humanitario.
Según información de CiberCuba, “la revocación del Parole Humanitario implica que los migrantes beneficiarios de este programa deben abandonar Estados Unidos antes de que su permiso expire, o enfrentarán un proceso de deportación. Este programa, implementado por la administración Biden, permitía la entrada temporal de cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos, pero ha sido finalizado bajo la administración Trump, afectando a más de 532,000 personas”.
Incertidumbre entre nicaragüenses
Santiago salió de Nueva Segovia, norte de Nicaragua en noviembre de 2023. Bajo el patrocinio de una amistad, él y su familia de cuatro personas ingresaron a Estados Unidos, estableciéndose en Carolina del Norte. El 30 de octubre de 2024, solicitó asilo político, y el pasado 25 de marzo, fueron a poner huellas. Al hacer sus solicitudes se les notificó que “sus documentos fueron presentados con éxitos a USCIS”. Seguidamente a Santiago en la misma notificación se le indica que “estos documentos han sido agregados a su caso. Podemos considerar la puntualidad y relevancia de esta información al tomar una decisión sobre su caso”. El mensaje recibido aguarda la esperanza para que esta familia pueda gozar un poco más de tiempo, mientras se llega a la fecha de vencimiento, la cual se concedió el primer permiso de trabajo o prosigue en la búsqueda del asilo.
“Si tenemos que salir del país, pues ni modo. Pero a Nicaragua no queremos regresar”, dice Santiago, quien bajo la incertidumbre piensa en las mejorías para su familia. «No hay oportunidad”, sin embargo, la situación se ve complicada ya que tendrían que recurrir a una embajada o consulado en busca de un recurso legal para entrar a ese país sin entrar a su país de origen.
Igual situación ocurre con Keysi, originaria de San Isidro municipio del departamento de Matagalpa, también al norte de Nicaragua. En marzo 2023 ingresó a Estados Unidos con Parole y se ubicó en Oregón donde se reunió con su novio quien había ingresado por frontera terrestre. Ambos obtuvieron sus documentos para trabajar legalmente. Con la idea de formalizar una familia, contrajeron matrimonio. Pero Keysi ahora enfrenta la incertidumbre de recibir la notificación, aunque asegura que pidió asilo. “Lo más seguro es que no me lo aprueben porque yo me vine en busca de quien es mi actual esposo. Lo que puedo es regresar, pero ya con algo de dinero para invertir. Porque es mejor salir voluntariamente que ir a la cárcel y después entrar esposada al país. El problema es que mi esposo no puede salir, porque su situación es distinta, él lleva otro proceso, que en este momento no está siendo vigilado”, asegura.
Así como estos dos casos, hay miles de personas que no han realizado ningún proceso, ya sea por falta de interés o de recursos económicos, lo cual los vuelve vulnerables para la deportación inmediata. Por lo que los beneficiarios del parole humanitario deben buscar asesoría legal para explorar otras opciones legales como el Asilo Político, TPS o ajuste de estatus o bien estar preparados para abandonar Estados Unidos, ya que es de su conocimiento que su entrada era por determinado tiempo.
Foto portada: creada con IA