Este 24 de febrero, Luis Blandón, presidente del partido político Unión Democrática Renovadora, UNAMOS, y Tamara Dávila líder de ese partido, acompañadas de las también líderes Ana Margarita Vijil y Suyen Barahona, presentaron a la prensa diez condiciones y exigencias políticas que consideran esenciales para despejar el camino a la libertad de Nicaragua.

A juicio del liderazgo de Unamos estas condiciones son parte fundamental de la resistencia y sirven como medidas de presión política a la dictadura en sus últimos días. Reconocen que el tiempo de la libertad llegó al país, posible por la resistencia del pueblo, al margen de la falta de respaldo, aislamiento y condena internacional en que está sumida la dictadura.

Para Unamos es indispensable avanzar en la transición democrática en Nicaragua, por lo cual se disponen a seguir en lucha para lograr:

1. La libertad plena, incondicional e inmediata de todas las presas y presos políticos. Que se anulen los juicios y sentencias ilegales y limpieza de expedientes policiales de todas esas personas.

2. El retorno seguro, inmediato e incondicional de todas las personas exiliadas y desterradas. Exigen que se debe restablecer la nacionalidad a quienes les fue confiscada, asegurar el libre ingreso al país a quienes se les ha impedido. Anulación de procesos y regulaciones migratorias represivas.

3. Restablecimiento pleno de la libertad de prensa, de expresión, de organización y de movilización. La devolución de instalaciones, equipos, derechos, licencias y propiedades a los medios de comunicación perseguidos, la restitución de la personalidad jurídica confiscada a los partidos políticos, movimientos sociales y organizaciones populares. Garantías de libre movilización, derecho a protesta cívica y derecho a huelga.

4. Restablecimiento absoluto de la libertad religiosa, cese de la persecución a las iglesias, sacerdotes, religiosas, religiosos y pastores.

5. Devolución de la personalidad jurídica, derechos y propiedades de las asociaciones civiles despojadas, iglesias, organizaciones no gubernamentales, cámaras empresariales, asociaciones profesionales, universidades y otras asociaciones civiles.

6. Restitución de los derechos civiles y políticos, registros académicos, propiedades, pensiones, cuentas bancarias y bienes de cualquier tipo a personas desnacionalizadas y perseguidos políticos.

7. Reincorporación de empleados públicos, incluyendo docentes y trabajadores de salud, despedidos u obligados a abandonar sus puestos por la persecución política.

8. La plena libertad solo será posible con el desmantelamiento del sistema represivo impuesto por la dictadura:

a. Separación inmediata de sus cargos de funcionarios civiles, policiales y militares responsables de graves delitos contra la vida de los nicaragüenses, señalados por el Grupo de Expertos de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, sin perjuicio de la demanda por sus responsabilidades penales.

b. Desarme y disolución de cuerpos paramilitares y parapoliciales, de la policía voluntaria y de cualquier otro tipo de agrupación de civiles armados.

c. Derogación de cualquier disposición constitucional, legal o administrativa fabricada para la represión política, como:

• Las disposiciones constitucionales sobre la traición a la patria, desnacionalización, doble nacionalidad, establecimiento de símbolos del FSLN como símbolos nacionales y otras.

• Ley 1040, Ley de Regulación de los Agentes Extranjeros; Ley 1042, Ley Especial de Ciberdelitos; Ley 1055, Ley de defensa de los derechos del pueblo; Ley 1115, Ley de reforma al Código Procesal Penal; Ley 1145, Ley especial que regula la pérdida de nacionalidad nicaragüense

Estas reformas son mínimamente indispensables para el ejercicio de los derechos ciudadanos hasta en tanto no se redacte una nueva Constitución Política, manifiestan.

9. Depuración del sistema judicial. Se debe recomponer la Corte Suprema de Justicia asegurando la participación de magistrados independientes, y la sustitución de jueces directamente involucrados en la utilización de los tribunales como armas de represión política, sin que esa depuración sustituya la necesaria y profunda reforma del sistema judicial para garantizar su independencia e imparcialidad

10. Acceso inmediato de organismos nacionales e internacionales de derechos humanos al país, con pleno acceso a cárceles, unidades policiales y otras instituciones en todo el territorio nacional.

Son las condiciones y exigencias esenciales de Unamos para limpiar el camino hacia la libertad. Aseguran que continuarán en lucha y resistencia, dentro y fuera del país, para lograrlo. Refieren que la tiranía de los Ortega-Murillo se acerca a su fin y que con la unidad del pueblo y de las fuerzas políticas y sociales, lo pueden lograr.

También señalan que es el momento de fortalecer su lucha y la unidad en la acción de todas las fuerzas políticas y sociales para abrir una transición democrática en Nicaragua. Apelan a una Nicaragua democrática en la que se pueda participar, debatir, movilizarse, aprovechar las posibilidades y oportunidades, votar con libertad para escoger a quienes gobiernen, vivir en paz y libertad.

Foto: Recreación con IA