La petición para no invitar a la representación del gobierno nicaragüense a la Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en noviembre en España, constituye el punto central de la comunicación enviada este 7 de julio al ministro José Manuel Albares por diversas organizaciones nicaragüenses civiles y políticas.

«Nos dirigimos a usted tras conocer de su reciente encuentro con el Sr. Denis Moncada, quien ejerce como Co-Canciller de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua. La noticia nos ha sorprendido y preocupado», señala el inicio de la carta.

Esta comunicación se produjo tras el encuentro sostenido entre el ministro español y el funcionario orteguista Denis Moncada el pasado 1 de julio en Madrid.

La carta señala la «situación de graves violaciones a los derechos humanos, la liquidación de todos los espacios democráticos y de las libertades» en el país. Además, fundamenta los reclamos en informes emitidos en junio de 2026 por el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN). En dicho reporte internacional se señala la escala de la represión y el «uso de la violencia sexual y de género como arma política».

Las organizaciones mencionan que existen ocho personas que permanecen en condición de desaparición bajo la custodia de las autoridades del Estado. Dentro de este grupo de personas desaparecidas se encuentran cinco adultos mayores que presentan padecimientos de salud de tipo crónico.

En la misiva, mencionan el fallecimiento en manos de la dictadura, del líder indígena Brooklyn Rivera el 30 de mayo de 2026, tras permanecer 970 días en condición de desaparición forzosa.

La comunicación alude a una resolución del Parlamento Europeo (PE) de febrero de 2025 que «exige la liberación inmediata de todas las personas detenidas arbitrariamente». Y menciona que el PE ha recomendado iniciar acciones penales contra la dictadura por los crímenes de lesa humanidad.

Las organizaciones citan la declaración de la Asamblea General de la OEA condenando estas acciones, manifestando preocupación por el deterioro de la situación de derechos humanos, el debilitamiento sistemático del orden democrático, la erosión de la separación de poderes, «el cierre del espacio físico así como las violaciones y abusos generalizados documentados por mecanismos internacionales de derechos humanos», exponen.

Por otro lado, el documento recuerda la expulsión de Managua del embajador de España y de otros cooperantes, junto con la confiscación de sus pertenencias y equipos de trabajo.

Suscriben la carta la Articulación Feminista de Nicaragua, Asociación Nicaragua Libre, Espacio de Diálogo y Confluencia de Actores, FANI, Feministas autoconvocadas Barcelona, Feministas Madrid por Nicaragua, Fundación Puentes para el Desarrollo en Centroamérica, GREX, MAM, Movimiento Soy Pico Rojo Nicaragua, Red Feministas por Nicaragua en España, UNAB y UNAMOS.

Foto portada: La Prensa de Nicaragua