Salomón Manzanares Calero

Este 14 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, una enfermedad crónica metabólica que afecta a miles de personas. Es una oportunidad para crear conciencia de su impacto en las personas y resaltar las oportunidades para su prevención, diagnóstico y tratamiento.

Relevar la importancia de esta enfermedad como problema de salud pública, hacer visible los desafíos y oportunidades que existen para mejorar su prevención, diagnóstico y tratamiento es parte del propósito de este 14 de noviembre.

Juan Carlos Bermúdez, tiene 42 años, habita en Pamplona, Norte de Santander, Colombia. Es periodista, master en Marketing Digital y en su sitio web (www.juanchoparada.com) escribe diversos temas. A los 33 años le diagnosticaron Diabetes Mellitus tipo 2. Al saberlo, su vida no terminó ahí, pero su rutina ya no era la misma.

“Tengo predisposición por la familia. Una abuela falleció por diabetes y recientemente supimos que mi mamá también tiene, igual que una tía. Uno de los síntomas era que me daba mucha sed e iba continuamente al baño. Incluso no tomaba agua durante la noche, porque no dormía bien. Me levantaba hasta tres veces. También me afectó la visión”, cuenta Bermúdez.

La familia debe conocer los hábitos alimenticios y ahí aprender a convivir con la enfermedad. Bermúdez dice que “hace falta mucha información sobre la forma de alimentarnos. En Colombia, y en muchos países, hay mucha desinformación. Igual poca información de nuestros padres y abuelos, que crecieron sin esa conciencia. Si había que comer frutas y verduras, era lo mínimo que podían hacer sin recomendación, pero cómo preparar y comer alimentos era precario. Entonces pasamos mucho tiempo comiendo mal. Para las personas con predisposición, desde muy joven, comiendo mal, puede aparecer la diabetes, sin hábitos deportivos y autocuidados. Entonces cuando descubres la enfermedad hay que habituarse”.

Juan Carlos Bermúdez relata que la situación cambió en su familia “porque mi mamá también es diabética. No hay tantas complicaciones. Lo que sí es real, es que había que tener control y cuidado. Porque a mi abuela en los últimos años se le hizo difícil el cuidado de la enfermedad, además que ella fumaba. Esta es una enfermedad como una lotería que en algún momento nos puede caer a cualquiera. Hay personas que por alguna razón pueden producir poca insulina. Está comprobado que hay pacientes que pueden heredar, sino es la primera generación, sería a las siguientes”, cuenta.

Leyes y costumbres en la alimentación

Hay distintas opiniones entre la población colombiana, asegura el periodista, por un lado, quienes apuestan por una alimentación sana y natural; y quienes viven la cultura que siempre se ha comido sin reglamentos. Se ha discutido términos legales, como comenzar a poner impuestos a los alimentos ultraprocesados. El debate es profundo; “se alega que es la alimentación que se ha comido siempre, como papas fritas, que son caras y nocivas”. Siempre ha habido una relación con la comida de paquete, con exceso de dulce, azúcar y sal. Contrario a las frutas y verduras, que por efectos económicos, suben y bajan continuamente, dice Bermúdez.

Agrega que “otro factor es la comida rápida, aunque no es una cultura como en Estados Unidos, pero las familias con pocos ingresos comen mal o no comen los tres tiempos. Aquí se toma agua de panela, derivada de la caña de azúcar. Da energía, pero también en exceso eleva el nivel de azúcar… hay quienes opinan que nos quieren controlar lo que debemos comer”.

En este país entró en vigencia el 1 de noviembre de 2023 la aplicación de impuestos saludables, aprobados en la Reforma Tributaria mediante la Ley 2277 de 2022 firmada por el presidente Gustavo Petro Urrego el 13 de diciembre de 2022. La referida ley regula los impuestos a bebidas ultraprocesadas azucaradas y a productos ultraprocesados industrialmente y/o con alto contenido de azúcares, sodio o grasas saturadas, en la cual, se pretende generar conciencia entre la población para el consumo responsable de alimentos.

En Nicaragua, Luis Alberto Alemán Romero, médico diabetólogo y presidente de la Asociación de Diabetólogos de Nicaragua, en conversación con Agenda Propia Nicaragua, dijo que también hay legislación que regula el consumo de azúcares, ya que afectan la salud. Una es la Ley No. 423, Ley General de Salud, entre otras.

Tratamiento adecuado y disciplina

De acuerdo a la experiencia de Bermúdez, la persona que comienza el tratamiento debe estar fiel al medicamento. Otro factor es la adherencia, la medicina debe ser permanente, se debe tomar en los horarios establecidos y con frecuencia. De lo contrario tendría que buscar medicamentos más caros. “Esta enfermedad, si no se cuida empieza la degeneración de órganos vitales, como riñones, ojos y la amputación de miembros”.

El doctor Alemán Romero, señaló que las personas deben estar siempre informadas de la enfermedad. “A mis pacientes les digo que la diabetes es una enfermedad crónica, caracterizada por daños en el páncreas donde se produce la insulina, es la alteración de los carbohidratos, principalmente, y falta de producción o mal uso de la hormona insulina. Hay muchos diabéticos que no se cuidan apropiadamente, lo cual hace que sus vidas sean poco saludables. El aprendizaje de la diabetes es importante para el paciente y su familia, para que todos mejoren su salud y la de sus seres queridos”.

El sitio web del Hospital Vivian Pellas en Managua, Nicaragua, informa que la diabetes es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en el país. “Es la cuarta causa de hospitalización, y la tercera de muerte en su población. Según la Federación Internacional de la Diabetes, esta enfermedad está estimada a afectar al 12.5% de las mujeres adultas y 10.5% de los hombres. En el 2022, más de 365,000 nicaragüenses tienen diabetes y 163,000 no han sido diagnosticados de manera apropiada”.

Acceso y costo de la medicina

La medicina básica es la metformina, excesivamente cara. “Pero cuando comenzás el tratamiento sin plan de salud, esas drogas empiezan a subir los precios. Hay personas que no la toleran, si no hace efecto tendrá que comprar medicamentos más caros. Si su cuerpo no produce insulina, entonces hay que inyectarle” agrega Bermúdez.

En Colombia hay un Plan de Salud subsidiado para personas de escasos recursos, desempleados, y el plan contributivo para trabajadores y que devengan salario. De alguna manera está garantizada la cobertura, “pero la gente debe estar consciente de la enfermedad, y si desconoce su tratamiento, en la medida que avanza va a tener que conseguir medicinas más costosas” señala.

En Nicaragua el costo de las medicinas es caro, según Alemán Romero. “El sistema de salud entrega metformina, entre otros, pero en el sistema privado es más caro. Hay insulina, insulina análoga, insulina NPH, DPP4, entre otros. Una receta puede andar alrededor de 200 dólares mensuales.

Además de la diabetes, puede tener hipertensión arterial, alteración de las grasas, de la vista, problemas cardiovaculares, neuropatía diabética. Hay que atender esas otras
complicaciones. El primer paso para las amputaciones es la neuropatía diabética, en un
aproximado del 60%, el resto es por traumas”.

Para los pacientes y los que aún no tienen la enfermedad existe el “miedo al médico”. Según el doctor Alemán, “las amputaciones pueden ser por ignorancia, falta de información. El paciente tiene miedo de ir al médico cuando le ocurre una lesión. Por lo contrario, debe ir desde el inicio”.

Recomendaciones médicas

Alemán Romero recomienda que “el paciente debe tomar mucho líquido, la deshidratación eleva el nivel de azúcar, caminar 30 minutos diario, no tomar jugo de naranja, 200 cc de jugo de naranja, sea natural o comercial equivale a 5 barras de chocolate. Debe aprender a comer, no comer determinados alimentos. Es importante el automonitoreo. Todo paciente debe tener un glucómetro para saber cómo está su nivel de glucosa”.

Para Bermúdez quien vive con diabetes, lo “primero es ser reflexivo sobre lo que se debe consumir. No se trata de privarse y hacer dietas, sino saber cuál es su nutrición para no tener exceso. También controlar el consumo de azúcar y sal…la persona diabética no puede tener emociones fuertes, ni tensiones, ni estrés, llevar una vida tranquila. Usar siempre el glucómetro para su control e ir al médico si es necesario, también estar pendientes de los efectos de la medicina, porque no le puede caer bien en su momento”.

Mito o realidad

Pacientes malcriados. Es cuando la persona manifiesta conductas alteradas o ‘malacrianzas’, lo cual no es consecuencia de la glucosa. Por el contrario, debe tener un carácter dulce porque es azúcar. Aquí decimos, se te subió el azúcar. Eso no es cierto. Son pacientes malcriados, que se cobijan en su enfermedad. Dormir con calcetines. Un paciente con azúcar, no precisamente debe dormir con calcetines, debe lavarse muy bien sus pies, si el azúcar está elevada, un ratón, una cucaracha, u otro insecto puede infectar, según el doctor Alemán.

La Organización Panamericana de la Salud, OPS, presentó en agosto de 2023, una serie de perfiles de países sobre diabetes que ilustran la creciente carga de la misma y enfermedad renal diabética en América. En los últimos 20 años, la discapacidad por diabetes (excluida la enfermedad renal diabética) aumentó en todos los países de la región, en hombres y en mujeres, mientras que la enfermedad renal diabética aumentó en 31 de los países.

El doctor Alemán informó que el 14 de noviembre a las 3 de la tarde, en el Día Mundial de la Diabetes se realizarán actividades en el Hospital Vivian Pellas en Managua. Habrá médicos endocrinólogos, psicólogos, especialistas en pie diabético para responder y aclarar dudas de los pacientes respecto a la diabetes.