La sociedad civil y la oposición nicaragüense aún saborean el agridulce resultado obtenido en la sesión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, ante representantes de países pertenecientes a la Organización de Estados Americanos, OEA, donde se expuso la crisis sociopolítica y acciones legislativas orquestadas por la dictadura Ortega-Murillo en relación a los procesos electorales.
No someter a votación ni una declaración clara y definida creó en la audiencia nicaragüense opiniones y criterios para evaluar las posiciones diplomáticas asumidas por cada representación, en la cual se pretendía llamar a la Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores para conocer y decidir en torno al contexto creado por Ortega-Murillo.
Para Enrique López, economista nicaragüense en el exilio, todavía existen oportunidades para conseguir la propuesta presentada por Estados Unidos y patrocinado por Paraguay. “En el plano multilateral el juego sigue abierto en el seno de la OEA, pero el camino está empinado. No solo por Brasil y México, quienes no tienen suficiente músculo para parar por sí solos una decisión. También hay que considerar algunas ambigüedades encubiertas y el silencio de países caribeños, así como de Honduras y El Salvador”.
Los representantes de México y Brasil aunque no niegan la vulnerabilidad democrática, no recurren a la Convocatoria de Cancilleres, pero insisten en buscar vías conciliadoras con la dictadura a través del diálogo e insisten que no hay amenazas a la seguridad regional, “hay falta de pruebas y es muy claro que los migrantes no son amenazas”, ignorando que Nicaragua funcionó durante años como un puente aéreo clave, facilitando el ingreso sin visa a ciudadanos de varias nacionalidades que entraron a Estados Unidos y con quienes mantienen conflictos políticos.
“Son más de siete años y las violaciones de los derechos esenciales son muy evidentes. Por eso, creo que la etapa del diálogo se ha agotado. En la oposición fuimos los primeros en darle una salida a la crisis socio política que vive Nicaragua. Por eso aceptamos ir al diálogo en 2018 y en 2019. La dictadura no ha mostrado el mínimo interés político”, considera Medardo Mairena Sequeira, del Movimiento Campesino, quien vive en el exilio. Sin embargo, al no tener resultados esperados, han optado por recurrir a la comunidad internacional, que le “suban la parada, debe ejercer presión, porque la pareja dictatorial no para de secuestrar gente humilde”.
Para Mairena, Estados Unidos y los países democráticos van a continuar insistiendo desde cualquier instancia internacional para que en Nicaragua se reestablezca el respeto por los derechos humanos; entre ellos elegir a las autoridades libremente y con todas las reglas del juego claras, mismas que quedaron expuestas por Rosa María Payá Acevedo, relatora para Nicaragua y comisionada de la CIDH.
Para Edipcia Dubón Castro, activista nicaragüense pro Derechos Humanos y en el exilio, la sesión pro Nicaragua muestra resultados pocos optimistas “la debilidad del sistema del órgano interamericano, llamado a defender la democracia y los derechos humanos, la falta de coherencia para defender valores comunes» manifiesta. A la vez señala que hay que tomar en cuenta las declaraciones de Brasil, pues son “muy peligrosas en el que desconocen todo el proceso de desmantelamiento de la democracia y hace un corte al 19 de julio, como que si antes en el país nunca ha habido un desarme sistemático de derechos y libertades y garantías elementales”.
Dubón Castro, deja claro que la representación de Brasil ignora que hay centenares de personas nicaragüenses desnacionalizadas, desterradas, declaradas prófugas de la justicia y arrebatados sus derechos. Insiste en que «en Nicaragua hay personas encarceladas y torturadas injustamente por razones políticas, personas asesinadas bajo custodia del Estado y otras en desaparición forzada, persecución continuada y todo el estado de terror», además de la eliminación de una Constitución Política donde no se pueden tomar decisiones para sus reformas.
Desaparición forzada y persecución transnacional; grave violación de DDHH
Mairena Sequeira considera que esta situación es muy grave aun cuando se ensañan en personas que por mostrar opiniones contrarias a los intereses dictatoriales de Ortega y Murillo, les asedian y encarcelan. “Es evidente las violaciones de los derechos humanos de personas que sin orden judicial o sin un proceso justo las persiguen y sacan de sus casas, las encarcelan y no dan a conocer la información al respecto. Casos como el de Monseñor Abelardo Matta, el rapto de Magaly en Chinandega, y los familiares de Brooklyn Rivera, todos en desaparición forzada”.
Pero no solamente ocurren a opositores al régimen, sino también a los mismos simpatizantes de la dictadura. Armado A, consultado al respecto señala que “no hay respeto por nadie, este gobierno es una aplanadora que no respeta ningún acto que para ellos sea una amenaza. Hay compañeros que están desaparecidos como Camilo Báez, que nunca apareció o el mismo Evert Delgadillo, ambos partícipes directos en la represión de la gente en 2018, en León”.

Comisionada Payá expuso contexto de Nicaragua
La Comisionada Payá Acevedo expuso el contexto político, entre ellas la muerte civil de muchos ciudadanos nicaragüenses, la documentación de las persistentes y graves violaciones de Derechos Humanos; las detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, persecución religiosa, la violencia contra los pueblos indígenas y afrodescendientes.
“Los nicaragüenses viven bajo un régimen sin garantías ni libertades que intenta silenciarlos sistemáticamente”. Además hizo público una vez más las detenciones de unas 40 personas en las cárceles de Nicaragua, 10 de ellas en calidad de desaparición forzada, la denuncia de la muerte del líder Brooklyn Rivera y el encarcelamiento de familiares que reclamaron su cuerpo, el secuestro del obispo de Estelí Abelardo Mata Guevara y la cancelación de licencias para ejercer la abogacía de cientos de abogados, lo cual debilita el derecho a la defensa de ciudadanos que recurren a la búsqueda de justicia. Insistió en la negación para un proceso electoral, las reformas constitucionales y la nula participación de la oposición política.
La exposición de Payá Acevedo, según Dubón, refleja la valentía del pueblo nicaragüense que ante las adversidades mantiene las esperanzas de encontrar el camino a la democracia. «Evidencia el conocimiento de lo que ocurre dentro del país y demanda acciones coherentes de parte del organismo interamericano”.
Representaciones ante la OEA se pronuncian
Aunque sin una resolución clara y definitiva, los representantes de Ecuador, Perú, República Dominicana, Costa Rica, Guatemala y Panamá, condenaron las declaraciones del dictador Ortega y abogan por la aplicación de la Carta Democrática Interamericana y establecen que haya elecciones libres, periódicas, transparentes y observables, con amplia participación de actores políticos desde la oposición. Además, reafirman su compromiso el Estado de Derecho, la paz, la estabilidad y desarrollo de los pueblos, sobre todo preservar los principios democráticos.
Otros países como Canadá, Chile, Uruguay, reiteraron su compromiso constante de la protección de la democracia y los Derechos Humanos y se oponen a todo proceso que afecte el orden democrático y constitucional. Mientras que para el representante de Argentina, “la situación en Nicaragua es una de las más graves de la región” y rechaza las declaraciones del dictador Ortega y las iniciativas de leyes impulsadas por Gustavo Porras, como presidente de la Asamblea Nacional controlada por el orteguismo.
El reto opositor
Juan Sebastián Chamorro, opositor nicaragüense, considera que fue un “éxito para la lucha por la democracia del pueblo nicaragüense. Aunque no haya habido votación de una resolución, la cual no estaba previsto”, también se debía discutir que Nicaragua es una amenaza para la seguridad hemisférica por la represión transnacional y la violación a la soberanía de los Estados miembros. Aunque acepta que algunos países del Caribe deben ser convenidos con hechos contundentes para asumir una posición firme, aunque tenga conocimiento de lo que ocurre en Nicaragua.
Mairena Sequeira valora la seguridad por la continuidad de la persecución transnacional por agentes encubiertos de la dictadura, en países donde miles de nicaragüenses opositores han buscado mayor seguridad. “El régimen ha mandado a asesinar a exiliados que huyen de la persecución principalmente en Costa Rica y Honduras. Recientemente han atentado contra el campesino Reinaldo Picado Miranda en la provincia de Cartago, Costa Rica, lo cual es efectivo por el nivel de criminalidad organizada que tienen con sus aliados como Rusia, Irán, Afganistán, China, Cuba, que usaron el aeropuerto internacional como puente para entrar como migrantes a Estados Unidos y poner en riesgo la seguridad de toda la región”.
Enrique López considera que “la tarea apremiante de los grupos opositores es constituir una opción de poder creíble, tanto para los nicaragüenses como para la comunidad internacional y a nivel unilateral, el juego también está abierto. Por ello, aunque la mafia en el poder esta vez respiró, tendrán que seguir durmiendo con un ojo puesto en la puerta”.
La grave crisis de Derechos Humanos en Nicaragua, ha movilizado a grupos opositores y activistas de la Sociedad Civil para establecer y discutir respecto a Democracia, Desarrollo y Seguridad como un todo y obtener los objetivos planteados en una próxima sesión de la OEA.
El consejo Permanente de la OEA podría convocar a los cancilleres del hemisferio a una reunión de emergencia sobre Nicaragua. La misión permanente de Estados Unidos pidió que la misma se celebre antes del 1 de septiembre, fecha en la que la dictadura tiene previsto codificar la reforma, según ACI Prensa.

